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Los Evangelios en paralelo · Camino a Jerusalén

La transfiguración

Mt 17:1–8 · Mr 9:2–8 · Lc 9:28–36

Mateo

Mt 17:1–8

1Y después de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:

2Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.

3Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

4Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.

5Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid.

6Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.

7Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

8Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.

Marcos

Mr 9:2–8

2Y seis días después tomó Jesús á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó aparte solos á un monte alto; y fué transfigurado delante de ellos.

3Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.

4Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.

5Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y para Elías otro;

6Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.

7Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid.

8Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.

Lucas

Lc 9:28–36

28Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte á orar.

29Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.

30Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;

31Que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalem.

32Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.

33Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías; no sabiendo lo que se decía.

34Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor, entrando ellos en la nube.

35Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á él oid.

36Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.

Marcadas: las palabras que tienen todos los relatos, en la traducción que lee. Las más frecuentes («y», «él») no se marcan; una palabra en otra forma puede quedar sin marcar.

Reina-Valera 1909 · Paralelos elegidos a mano a partir del texto y cotejados con las referencias cruzadas de OpenBible.info (CC BY). Solo se ponen juntos el mismo hecho o el mismo dicho. OpenBible.info · CC BY